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El primer imprescindible de 2026 es una obra de arte que me ha hecho sentir como Magallanes: análisis de MIO: Memories in Orbit


El análisis de MIO: Memories in Orbit para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC de HobbyConsolas:

El gameplay de MIO: Memories in Orbit
Nivel de dificultad de MIO: Memories in Orbit
¿Cuántas horas de juego dura MIO: Memories in Orbit?
Cuánto cuesta MIO: Memories in Orbit y dónde puedes jugarlo
La opinión de HobbyConsolas de MIO: Memories in Orbit
Nota: lo mejor y lo peor de MIO: Memories in Orbit

Jugabilidad y gameplay de MIO: Memories in Orbit en PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC

La historia nos pone en el papel de MIO, una pequeña unidad robótica que despierta en el interior de una gigantesca nave espacial.

Las Voces, las inteligencias artificiales que se encargan de las funciones principales de la nave, han dejado de funcionar, así que MIO debe encontrarlas para que la nave no se quede varada en el espacio para siempre.

Con esta premisa, MIO: Memories in Orbit empieza como el clásico metroidvania: un juego de exploración no-lineal en el que vamos obteniendo habilidades que nos permiten llegar cada vez más lejos.

Y desde el minuto uno, en cuanto nos ponemos a los mandos, ya podemos sentir que estamos ante un juego muy bien diseñado, en el que todas las acciones, ya sean saltos o ataques, son extremadamente satisfactorias. Da gustirrinín pulsar botones, vaya.

Si bien MIO: Memories in Orbit combina acción, saltos y exploración, el plataformeo es el gran protagonista de la aventura. De hecho, sería más adecuado calificarlo como un plataformas de precisión, pues muchas de las secciones que propone la aventura requieren una enorme destreza a los mandos y un buen uso de todo el repertorio de habilidades para sortear obstáculos.

Por suerte, el control no sólo es satisfactorio, también es extremadamente preciso, de manera que cada vez que caemos contra los pinchos y nos toca repetir, lo hacemos sabiendo que la culpa ha sido nuestra. Y, cuando finalmente conseguimos superar una sección que se nos resistía, la satisfacción es colosal.

En lo relativo al combate, MIO está bien y aguanta el paso de las horas, pero se antoja algo simple.

Han intentado hacer lo mismo que Hollow Knight y su secuela en este aspecto: darnos un sistema de combate relativamente sencillo a nivel mecánico, pero acompañado por una serie de modificadores para personalizar las habilidades de la protagonista.

Pero mientras que en Hollow Knight y Silksong los amuletos tienen una enorme profundidad, permitiendo crear toda clase de builds, en MIO se quedan algo cortos, incluso aunque su número sea bastante elevado.

El problema es que la mayoría de efectos no alteran demasiado la jugabilidad o, directamente, no son demasiado útiles, así que he terminado recurriendo a los mismos durante prácticamente todo el juego, sólo haciendo algunos cambios en función de si tocaba explorar o pelear.

Por suerte, MIO lo compensa haciendo las cosas bien donde más importa: los jefes. Los enfrentamientos están excepcionalmente diseñados, obligándonos a aprender el patrón de ataque de los enemigos y sacar partido de las habilidades para evitarlos, dejándonos con combates muy memorables.

Y, como sucede con el plataformeo, cuando la victoria llega, la satisfacción es inmensa. Porque aunque al principio puede parecer que la acción es más sencilla que los saltos, la cosa se va complicando que da gusto. Hay jefes realmente puñeteros.

Pero dónde MIO brilla por encima del resto de apartados es en la exploración y el diseño de niveles, aspectos clave en todo metroidvania.

El mapa está diseñado pensando en que exploremos y nos perdamos; en ningún momento nos dan las cosas mascadas ni nos dicen dónde debemos ir. Esto provoca que a veces nos sintamos un poco desorientados, desde luego, pero también que disfrutemos explorando cada nueva zona de la nave y descubriendo cómo conecta con las demás, así como encontrando caminos ocultos que llevan a secretos y coleccionables.

Y no me tiembla el pulso al decir que se trata de uno de los mejores mapas que se han visto en un metroidvania. Porque si somos hábiles explorando, podemos apañárnoslas para acceder a muchas localizaciones por caminos alternativos, lo que permite completar las zonas y conseguir las habilidades en diferente orden, o incluso saltarnos jefes por completo.

Para que os hagáis una idea, he llegado a tener cinco zonas diferentes por las que avanzar, así como un jefe contra el que luchar. Y me he quedado sin marcadores con los que señalar en el mapa porque constantemente te topas con cosas interesantes a las que quieres regresar más tarde.

Sus creadores han entendido que la clave de la exploración en un metroidvania no es llevar al jugador a rutas sin salida que obligan a dar media vuelta, sino dar la libertad suficiente para que podamos progresar a través de múltiples zonas al mismo tiempo, logrando así una maravillosa sensación de descubrimiento al explorar.

Y eso no es todo: además de tener un diseño excepcional con muchas opciones de rejugabilidad, la nave de MIO le da una vuelta de tuerca al concepto de mapa 2D que me parece de lo más original que se ha visto en el género.

Y como ya se intuía desde su tráiler de presentación, MIO: Memories in Orbit también es una maravilla en lo visual. Los escenarios 2.5D generan una gran sensación de profundidad y su estilo artístico es precioso, con una paleta de colores con muchísima personalidad y un sombreado muy característico que confiere a cada escena la textura de un dibujo a mano alzada.

Además, pese a desarrollarse en el interior de una nave, hay una gran variedad de localizaciones. La mayor parte del tiempo vais a sentir que estáis explorando un planeta alienígena, algo muy apropiado en un metroidvania.

La banda sonora también es muy variada y muy buena, tanto los temas de exploración, más calmados y con un estilo etéreo, como los de los combates contra jefe, donde suenen melodías de estilo dance y house que por momentos recuerdan -cómo no- a grupos franceses de electrónica como Justice.

Curiosamente y, pese a tratarse de un juego de presupuesto relativamente pequeño, MIO: Memories in Orbit cuenta con voces en español. Vale que sólo se escuchan diálogos hablados en momentos muy puntuales, pero no deja de ser algo digno de elogio… que choca con uno de los pocos aspectos negativos del juego: la traducción al español.

Se trata de un trabajo muy irregular, con una gran cantidad de errores, faltas de ortografía y traducciones literales que puede ser un problema a la hora de seguir el hilo argumental. De hecho, y pese a que la historia de MIO me ha gustado mucho, creo que la habría disfrutado más (y me habría enterado mejor) si el juego estuviese bien traducido.

¿Es difícil MIO: Memories in Orbit?

Como comentaba antes, MIO es un juego muy desafiante: tanto las fases de plataformeo como los combates contra jefe requieren mucha habilidad a los mandos.

Y eso si hablamos de los que se encuentran a lo largo de la historia, porque si nos salimos del camino principal, hay jefes y secciones de plataformeo absolutamente infernales. Si os gustan los juegos difíciles, lo vais a gozar.

Y no, MIO no cuenta con selector de dificultad. Lo que sí tenemos son tres opciones de accesibilidad que podemos activar o desactivar en cualquier momento, y que facilitan ciertos aspectos.

¿Cuántas horas dura la historia de MIO: Memories in Orbit?

MIO también es un juego muy generoso en contenido. He tardado unas 17 horas en completar la aventura, tomándome mi tiempo para explorar cada rincón del mapa… y aun así me he dejado una enorme cantidad de cosas por hacer.

Tantas, que, tras contemplar los créditos, seguí jugando y descubrí nuevas zonas en las que no había estado, jefes contra los que no había peleado… y una elaborada cadena de acontecimientos que desemboca en el final verdadero de la aventura.

Ha sido un auténtico gustazo ir descubriendo los pasos para avanzar, pues hay muchos requisitos, algunos de ellos tremendamente enrevesados, y progresar sin ayuda de una guía ha sido una sensación indescriptible.

Me he sentido como Magallanes, analizando el mapa de manera obsesiva y triangulando posiciones para descubrir cómo acceder a zonas que no había visto… pero que sabía que estaban ahí. Cuando ya rondaba las 30 horas de partida, el juego me seguía sorprendiendo con caminos y ubicaciones ocultas.

Sé que no todo el mundo tendrá el tiempo o la paciencia para jugar así, pero si tenéis la oportunidad, os recomiendo encarecidamente que juguéis y saquéis el final verdadero de MIO: Memories in Orbit sin guía, pues de esa manera se convierte en uno de los mejores metroidvania jamás creados.

Precio y plataformas disponibles

MIO: Memories in Orbit se lanza el 20 de enero de 2026 para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC a un precio recomendado de 19,99€.

Será un lanzamiento en formato digital y, por el momento, no se ha hablado de una edición física. Pero, como de costumbre, no podemos descartar la posibilidad de que se anuncie en un futuro, especialmente si le va bien en ventas.

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