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Si tu ex novia te rompe la GPU, debes saber que incluso una GeForce RTX 3080 Ti doblada y golpeada se puede revivir

Así es cómo de doblada dejaron la nvidia geforce rtx 3080 ti tras recibir los golpes

El mayor de los problemas de esta GeForce RTX 3080 Ti era la grieta en el PCB, y es que darle corriente a la GPU podría ser como jugar a la ruleta rusa. Si hay un corto en una zona de alta corriente, como el VRM de la GPU o la memoria, podría terminar dañando el chip gráfico y/o la memoria VRAM. Esto fue precisamente lo que Zhang quiso evitar. En lugar de intentar encenderla sin más, decidió desmontarla y evaluar el alcance real del daño realizado por la que ahora, esperemos, sea la ex novia del cliente.

Tras desmontar el sistema de refrigeración de la GPU, la situación parecía aún peor. La curvatura y la grieta del PCB eran evidentes, y alrededor de la zona de entrega de energía de la VRAM se apreciaban componentes quemados e incluso una zona “craterizada” cerca del área de MOSFETs. El usuario, tras el ataque de su pareja, había encendido el ordenador para comprobar si aún funcionaba. Zhang explica que esa parte corresponde al circuito de alimentación de la memoria GDDR6X y la considera una zona de alto riesgo por posible daño colateral oculto. En otras palabras, aunque pudiera revivir la GPU, usarla podría no ser seguro.

Por suerte, pudo revivirla haciendo un trasplante

Ya te has comido el spoiler de la historia, pero bueno, si no la hubiera arreglado, no habría sido noticia. El técnico optó por la vía extrema: darle una segunda vida al chip moviéndolo a otra placa. La idea es sencilla de decir pero muy compleja de ejecutar. Si el problema está en el PCB y compromete todo el trabajo, al menos se intenta salvar el silicio trasplantándolo a una placa donante compatible.

Según Zhang, retiró el chip GA102 que da vida a la GeForce RTX 3080 Ti. Luego lo limpió e hizo un reballing para reconstruir las esferas de soldadura BGA y soldarlo en el PCB donante de otra RTX 3080 Ti que solo le faltaba el chip para funcionar. Tras un alineado perfecto y una buena soldadura, el trasplante funcionó a la perfección. Este chip gráfico volvió a arrancar y a funcionar con normalidad, pasando todas las pruebas de estabilidad.

Realmente, hubiera sido un milagro haber reparado la tarjeta gráfica original, pero eso conllevaría mucho tiempo y, por ende, un altísimo coste de mano de obra, todo ello para un resultado final que podría entrañar riesgos ocultos. Es por ello que trasplantar el chip a otra GPU que pasó a mejor vida por fallar exactamente en el chip, terminó siendo la mejor opción. Al menos esta persona recordará siempre a su ¿ex?, ya que su nueva gráfica se tuvo que conformar con un disipador muy básico con diseño blower.