Intel confirma que los portátiles Panther Lake no se verán afectados por la crisis de la RAM: tienen stock entre 9 a 12 meses por su planificación
Intel confirma que tiene memoria para 9 a 12 meses en portátiles lunar lake y panther lake, ¿precios asequibles en 2026?
El problema con la memoria es de tal calibre que hay muchos analistas acuñando un nuevo término que refleja, en gran medida al menos, lo que está pasando, y ojo al nombre: RAMageddon. Qué cachondos, tiene hasta gracia. El hecho de que Intel salga ahora a dar explicaciones tan claras como las que vamos a ver solo evidencia que se sienten con la suficiente fuerza para luchar contra AMD, y ganar, porque no os lo perdáis, ya que Nish Neelalojanan, director sénior de Gestión de Productos de Intel, habló para Tom’s Guide sobre la situación de la empresa con Panther Lake y cómo están gestionando la crisis:
«Si alguien pudiera predecir el mercado de la memoria, ya sería rico. Dicho esto, muchos de nuestros socios OEM tienen inventario para entre 9 y 12 meses… en el caso de las laptops, el plazo de entrega para asegurar la memoria es largo».
Esa explicación cambia la lectura del mercado y plantea una pregunta clave: ¿estamos viendo estabilidad real o simplemente una prórroga antes del ajuste? Parece ser que la segunda, es decir, Intel planificó muy bien Panther Lake e instó a sus socios hace meses a comprar memoria, y ahora van a ver los frutos, seguramente, en ventas de portátiles por todo el planeta.
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Al parecer, y según lo que dice Nish, los OEM que trabajan con Intel aseguraron memoria y producción cuando los costes aún eran manejables, antes de que la crisis de la DRAM entrara en su fase más agresiva.
Ese inventario no es teórico, son equipos reales, ya ensamblados o con planificación cerrada, basados en plataformas actuales y próximas dentro del ecosistema Intel. Hablamos de portátiles con Lunar Lake y de los primeros diseños que llegarán con Panther Lake, cuyos pedidos de memoria se cerraron con meses de antelación, es decir, que la RAM ya está comprada, el coste ya está fijado y el impacto de la subida aún no ha llegado al producto final.
Esto no significa que la crisis de la memoria esté resuelta. Significa que, de momento, no se está reflejando en el precio de los portátiles porque el golpe todavía no ha entrado en la cuenta de resultados.
Conviene subrayar un matiz importante. Este colchón es específico del ecosistema Intel y de sus socios, no siendo una fotografía global del mercado del PC, ni una garantía de estabilidad a medio plazo. Parece obvio, pero no lo es. Es una ventaja temporal derivada de cómo se planificó la producción antes de que la demanda de memoria para centros de datos y para Inteligencia Artificial absorbiera capacidad y tensara precios.
Cuando esos 9 a 12 meses de inventario se agoten, los fabricantes tendrán que volver al mercado a comprar memoria al precio vigente, y ahí, lógicamente, ya no habrá amortiguador. La siguiente hornada de portátiles de Panther Lake reflejará el coste real de la nueva etapa de la memoria y su crisis, con márgenes más estrechos y presión directa sobre el PVP.
Por lo tanto, lo que estamos viendo ahora no es una victoria frente a la crisis de la RAM, sino una tregua que Intel ha conseguido con planificación anticipada. Con todo lo dicho, queda claro que si alguien tiene que cambiar de portátil en 2026, visto el rendimiento de Panther Lake como arquitectura, al menos en GPU, será interesante pensar en comprar antes de que se agoten, pero eso sí, esperemos a conocer el rendimiento en CPU, del cual, todavía no sabemos nada, y eso sí que es extraño.