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Análisis de Dynasty Warriors Origins para Switch 2, un derroche de acción que se adapta muy bien a la nueva consola de Nintendo


El apartado técnico de Dynasty Warriors Origins en Nintendo Switch 2

Sin ningún tipo de duda, el port de Dynasty Warriors Origins para Nintendo Switch 2 no tiene nada que ver con el de Wild Hearts S, al menos en términos de calidad técnica o defectos, y no es la única diferencia. No es perfecto, pero aquí no vas a encontrar ni unos gráficos que se emborronan por la resolución variable, ni texturas que parecen sacadas de un juego de una generación anterior.

Y es algo digno de elogio si tenemos en cuenta que, como buen Musou, Dynasty Warriors Origins pone decenas de enemigos en pantalla (¿o mejor dicho cientos?, aunque a menudo sean clones unos de otros), junto a efectos y partículas, sin que el festival de golpes muestre caídas de tasas de frames o petardeos. Pero vamos por partes…

A diferencia del port de Wild Hearts S, Dynasty Warriors Origins sí incluye en esta ocasión un ajuste gráfico, que nos permite elegir entre una tasa fija de 30 fps, sin caídas apreciables, o una tasa variable. Yo he jugado en todo momento con la tasa variable que, allí donde puede, rebasa esa frontera de los 30 fps. Hay jugadores a los que estos incrementos de fps puntuales les incomodan, pero no es mi caso.

En el caso del juego de Koei, hay momentos en los que llega a los 40-45 fps, aunque hay que puntualizar que esta mejoría en el rendimiento se suelen dar en los momentos menos congestionados de los combates. Al explorar el mapa del mundo, o incluso en las abundantes secuencias de vídeo con diálogos entre los protagonistas, no vas a apreciar un incremento de frames, ni mayor suavidad.

Lo cierto es que a 30 fps la experiencia de juego es buena, y salvo que seas un talibán de los 60 fps, Dynasty Warriors Origins resulta muy disfrutable en modo portátil a 30-40 fps, porque no hay ni caídas, ni petardeos, y luce de fábula.

Lo he probado también con la consola en la base, y a diferencia de otros juegos donde en modo TV el rendimiento es algo más inestable, diría que con la consola en el dock va incluso algo más suelto y con mejoras en algunos aspectos respecto al modo portátil. En las batallas todo va más o menos igual de fluido, pero es en los exteriores donde más se nota la mejoría extra.

Por ejemplo, al explorar el mundo en portátil, el popping es bastante evidente y apreciable: muchos elementos aparecen de manera brusca en pantalla, ya sean nubes o elementos del entorno. Jugando con la consola en el dock, lo cierto es que todo es más suave, y los elementos no tienden a aparecer de la nada de manera súbita.

Luego están los «recortes» previsibles: pelo que hace «raros», un menor nivel de detalle (pero diría que, como en Star Wars Outlaws, estamos ante uno de los juegos que mejor lo disimula, aunque haya menos detalle en aspectos como el terreno), efectos algo menos detallados, las sombras… pero en líneas generales, da bastante el pego en pantalla.

Lo mismo es aplicable a la resolución: he jugado en una tele 4K y lo cierto es que se ve de fábula, pero no sé si está escalando la imagen a partir de 1080p o si directamente es 1080p por la resolución variable… pero, indistintamente, logra poner en pantalla un buen espectáculo visual, y lo mismo es aplicable al jugarlo en modo portátil.

Cabe destacar que algunas batallas tienen una carga previa (normalmente las que son más grandes), pero ni resultan demasiado molestas, ni son demasiado frecuentes como para llegar a romper el ritmo del juego. En ese sentido, bien también.

Lo que más me ha gustado de Dynasty Warriors Origins en Switch 2

Pese a los sacrificios, quizá lo mejor de Dynasty Warriors Origins es que en Koei han optado por mantener intacta la experiencia de sus hermanas mayores, en lugar de recortar, por ejemplo, el número de enemigos en pantalla. Vas a ver decenas de soldados volando por los aires en unas multitudinarias y caóticas batallas.

Y no solo eso: todas sus opciones llegan intactas, desde la variedad de armas a su larga historia, los personajes controlables, la cantidad de opciones, desbloqueables y técnicas de combate que se van sumando… La reimaginación de Dynasty Warriors «engordó» su propuesta, y todo ese contenido y opciones están aquí.

Igual de meritorio es el port, que sin llegar a los 60 fps, logra transmitir la sensación de que estamos ante un juego que gráficamente resulta muy parecido al del resto de versiones, algo que es meritorio. No sé si será por las mejoras de DLSS en las que estaba trabajando Nintendo, o si Koei ha logrado optimizar el juego a conciencia, pero es otro gran port que sumar a la creciente lista de Nintendo Switch 2.

Lo que menos me ha gustado de Dynasty Warriors Origins en Switch 2

Más allá de que no tenga un modo 60 fps o los más que predecibles recortes técnicos, destacaría como algo negativo tres aspectos. El primero, ya es un viejo conocido: me hubiera gustado que Dynasty Warriors Origins se hubiera lanzado en formato físico en un cartucho «de verdad», por mi vena coleccionista que rechaza las