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De Spencer a Leon: la historia completa para comprender Resident Evil Requiem

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Introducción a Resident Evil Requiem: El Final de una Era

Resident Evil Requiem marca el cierre de una narrativa que se extiende por más de setenta años, y para entender por qué su desenlace es tan significativo, es esencial conocer los eventos que lo preceden. Este no es un juego más de zombis; Requiem simboliza la culminación de décadas de experimentos, ambiciones desmesuradas y personas dispuestas a asumir el papel de dioses sin considerar las consecuencias. A continuación, exploraremos la historia que da contexto a este épico final.

El Significado de «Requiem» en Resident Evil

La palabra «Requiem» proviene del latín y se traduce literalmente como descanso o reposo. En un contexto religioso, se refiere a la misa de difuntos, comenzando con las palabras «Requiem æternam dona eis». Capcom, al bautizar este noveno episodio de Resident Evil como Requiem, transmite clara y deliberadamente que, aunque no sea el final de la franquicia, sí representa el cierre de un ciclo que ha estado presente durante casi 30 años desde el lanzamiento del primer Resident Evil el 22 de marzo de 1996.

Los Orígenes: De Spencer a la Megamizeta

El Encuentro de Spencer con Madre Miranda

Para comprender los acontecimientos que culminan en Resident Evil Requiem, debemos retroceder mucho antes de los eventos en Raccoon City, específicamente hasta 1950. En las montañas de Europa del Este, un joven aristócrata británico, Oswald E. Spencer, se perdió mientras exploraba Rumanía como estudiante de medicina. Fue entonces rescatado por Madre Miranda, una figura crucial en esta saga.

Los Experimentos de Madre Miranda

Madre Miranda, tras la trágica muerte de su hija, había pasado décadas en un pueblo remoto. Allí, en una cueva cercana, descubrió la Megamizeta, un antiguo organismo con extraordinarias propiedades: podía infectar, preservar y revivir tejido muerto. Miranda, en su desesperación por recuperar a su hija, experimentó con este moho, logrando crear algo que, aunque parecía humano, era simplemente una imitación sostenida por la Megamizeta.

La Ambición de Spencer

Al presenciar estos experimentos, Spencer comprendió el potencial de lo que tenía ante él. Mientras que para Miranda el objetivo era personal y emotivo, para Spencer significaba el inicio de algo mucho mayor: redefinir a la humanidad y erigirse como un nuevo dios. No obstante, la Megamizeta tenía limitaciones significativas, ya que su propagación era lenta y estaba confinada a zonas específicas. Spencer, en su búsqueda de cambiar el mundo, necesitaba algo con capacidad de extenderse globalmente: no un hongo, sino un virus.

Umbrella Corporation y el Virus Progenitor

El Descubrimiento del Virus Progenitor

Spencer abandonó a Miranda y se dirigió a África, donde descubrió una flor única conocida como la Ascensión al Sol. De esta planta extrajo el virus progenitor, considerado el ancestro de todos los virus que se desarrollarían posteriormente. Con este hallazgo, fundó Umbrella Corporation, que públicamente era una próspera empresa farmacéutica, pero en realidad, un laboratorio dedicado a la evolución forzada, utilizando el símbolo del paraguas como emblema de su nueva visión.

El Desarrollo del Virus T

El virus progenitor resultó ser inestable y altamente letal, lo cual llevó a Spencer a reclutar a las mentes más brillantes para estabilizarlo. Entre ellas, James Marcus destacó al combinar el virus con ADN de sanguijuelas, creando así el virus T (de Tyrant). El propósito de este desarrollo no era curar enfermedades, sino crear armas bioorgánicas: criaturas y soldados diseñados para la guerra. Umbrella no solo comerciaba con medicamentos, sino con el conflicto y la guerra misma.

El Proyecto Wesker

Spencer no se conformó con la creación de monstruos; su objetivo era crear dioses. Así nació el Proyecto W, que consistía en secuestrar a niños con altos coeficientes intelectuales, borrar su pasado y darles un nuevo apellido: Wesker. Estos niños fueron criados bajo estricta vigilancia y se les infectó con una variante especial del virus progenitor. Casi todos perecieron, excepto uno: Albert Wesker. Antes de su supuesta muerte en 1998 en la mansión Spencer, Wesker se inyectó el virus modificado, no para sobrevivir, sino para renacer, otorgándole habilidades sobrehumanas.

El Colapso de Raccoon City

El Brote del Virus T

En 1998, un brote del virus T se liberó de un laboratorio subterráneo en Raccoon City. En cuestión de días, la ciudad sucumbió a la infección. Incapaz de contener el desastre, el gobierno de Estados Unidos optó por destruir la ciudad con un misil nuclear, calificándolo oficialmente como un accidente. Sin embargo, algunos sobrevivieron al horror: Leon Kennedy, en su primer día como policía; Claire Redfield, en busca de su hermano; y Jill Valentine, exmiembro de STARS.

Las Secuelas para los Supervivientes

Aunque estos personajes lograron escapar, no salieron ilesos. Durante su exposición al virus, desarrollaron no solo resistencia, sino también alteraciones latentes en sus organismos. Estas experiencias y transformaciones han sido fundamentales para su desarrollo posterior en la franquicia, y son elementos clave que conducen al desenlace de Resident Evil Requiem.