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MSI pasa por «su peor año» y planea subir el precio de sus gráficas hasta un 30%

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Ver el perfil de Roger en Linkedin Roger Casadejús Pérez
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Un momento delicado para MSI

MSI está atravesando un «momento muy delicado» y ha dejado bien claro cómo piensa responder: trasladando parte del problema al bolsillo del comprador. Según la información publicada en medios como Tom’s Hardware, la compañía prevé subir entre un 15 y un 30% el precio de sus productos gaming este mismo año 2026. Y cuando hablamos de «productos gaming» nos referimos a sus tarjetas gráficas, principalmente. La explicación oficial apunta directamente a la escasez de memoria DRA, a una menor disponibilidad de gráficas de NVIDIA y a la presión que está suponiendo la demanda de infraestructura para la IA. Que recae sobre toda la cadena de suministro.

Impacto en el mercado de tarjetas gráficas

Por lo tanto, el resultado es bien simple: menos opciones baratas y precios aún más altos en un mercado donde cada día es más difícil para los jugadores de PC. MSI no solo reconoce que se encuentra en un momento complicado, sino que el futuro pasa por vender menos unidades, pero a precios más elevados. Todo para mantener un modelo de negocio con mayor margen de beneficios.

Expectativas para 2026

MSI espera un año muy duro. La información publicada por Tom’s Hardware, citando directamente a un informe de United Daily News, señala que Huang Jinqing, director general de MSI, trasladó a los inversores que 2026 será el «año más duro desde la fundación de la compañía». Por lo que la marca ha adelantado una subida de precios del 15 al 30% en sus productos gaming. Motivado principalmente por la escasez de memoria y una menor oferta de GPU de NVIDIA.

Influencia de la demanda de la IA

Un dato que va en consonancia con lo que la propia MSI explica en su blog oficial. A través de él, la empresa explica que la demanda vinculada a la IA está alterando el equilibrio del mercado. Lo que empuja hacia arriba los precios de DRAM y NAND, y complica la fabricación y la compra de nuevos equipos. Hasta ahí, la explicación de la empresa suena razonable. Pero el problema es para los de siempre: los consumidores. Los compradores individuales vuelven a quedar en segundo plano a la hora de buscar una gráfica nueva o un portátil gaming con buen precio.

Reorganización del negocio

En ese contexto, MSI no habla de absorber parte del golpe ni de proteger la gama básica. Sino más bien de reordenar el negocio hacia el foco donde obtiene más rentabilidad. Otro punto más que llamativo es que la compañía afirma que cuenta con apenas uno o dos meses de inventario de memoria. Por lo que está buscando contratos más largos para intentar paliar el alza de precios. Una situación extremadamente volátil para la marca, que está intentando justificar un 2026 más caro que nunca para los gamers.