Cómo imprimir una página web en 2026 y no morir en el intento
Roger Casadejús PérezFull stack web developer y SEO + miembro del blueteam en ciberseguridad web
Cómo imprimir una página web en 2026 y no morir en el intento
Un cambio en la forma de imprimir
Hubo un tiempo en el que imprimir una página web era tan sencillo como pulsar un botón. Las páginas eran simples, con poco más que texto e imágenes. Los navegadores trasladaban ese contenido al papel sin complicaciones. Sin embargo, en 2026, la situación ha cambiado. Internet ha evolucionado hacia un diseño que prioriza las pantallas. Anuncios, vídeos, menús interactivos y elementos dinámicos se han vuelto la norma. Imprimir resulta entonces un desafío.
El resultado suele ser un documento lleno de publicidad, imágenes cortadas, espacios vacíos o saltos de página absurdos. Pero no todo está perdido. Afortunadamente, hay varias maneras de evitar estos problemas y lograr copias más limpias y útiles.
Guardar la página como pdf: la solución más rápida y eficaz
Para muchos, la mejor opción ya ni siquiera es imprimir en papel. Guardar una página como PDF permite conservar exactamente la información que interesa. No hace falta gastar tinta ni ocupar espacio físico. El proceso es sencillo. Primero, abre la página que deseas guardar. Luego, pulsa Ctrl + P en Windows o Cmd + P en Mac. Este comando abre el menú de impresión.
En lugar de seleccionar una impresora física, elige la opción «Guardar como PDF». Es aconsejable revisar la vista previa antes de confirmar. Así puedes comprobar cómo aparecerá el contenido. Si algo no encaja, puedes ajustar márgenes, escala o la orientación de la página. Finalmente, guarda el archivo. Obtendrás un documento mucho más práctico para archivar, compartir o consultar en el futuro.
Utiliza la vista de lectura
Los navegadores modernos ofrecen una función poco conocida que puede mejorar la experiencia de impresión: la vista de lectura. Esta opción elimina la mayor parte de los elementos que distraen. Solo queda el contenido principal. Para utilizarla, abre el artículo y activa el modo lectura desde la barra de direcciones. Una vez que el navegador genere una versión simplificada, puedes imprimir o guardar el documento como PDF.
Los anuncios, menús, barras laterales y otros elementos secundarios desaparecen. Esto muchas veces se traduce en documentos mucho más limpios y fáciles de leer.
Usa extensiones dedicadas
Para aquellos que necesitan imprimir páginas web con frecuencia, las extensiones específicas son herramientas muy útiles. Tras instalar una extensión en el navegador, abrir la página deseada y activar la herramienta es muy fácil. Muchas de estas extensiones permiten eliminar manualmente anuncios, imágenes y otros elementos innecesarios antes de crear una versión optimizada para imprimir.
Algunas extensiones, como PrintFriendly, permiten exportar el resultado a PDF o enviarlo directamente a la impresora. La principal ventaja de estas herramientas es el alto grado de control que ofrecen sobre el contenido final.
Copiar y pegar sigue siendo una opción eficaz
Aunque parezca un método anticuado, copiar el contenido a un editor de texto sigue siendo una forma fiable de obtener un documento perfecto. El procedimiento es sencillo. Solo hay que seleccionar el texto relevante, copiarlo y pegarlo en Word, Google Docs o cualquier procesador similar.
A partir de ahí, se pueden eliminar elementos sobrantes, reorganizar imágenes, corregir formatos y adaptar el documento a las necesidades específicas del usuario. Si bien es el método más laborioso, también ofrece el mayor control sobre el resultado final. Es una excelente alternativa para quienes buscan precisión.
La clave está en adaptar internet al papel
El problema no radica en que las impresoras hayan empeorado. Más bien, las páginas web modernas no están diseñadas pensando en el papel. Por eso, imprimir en 2026 exige utilizar herramientas que conserven la información importante. Cada método tiene sus ventajas y desventajas.
Ya sea mediante PDF, vista de lectura, extensiones especializadas o edición manual, el objetivo sigue siendo el mismo. Transformar una página pensada para una pantalla en un documento que realmente merezca la pena guardar.
