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Análisis Dragon Quest VII Reimagined para Nintendo Switch 2, una preciosa y magistral puesta al día de un un RPG del que es imposible escapar


Con el lanzamiento de Dragon Quest VII Fragmentos de un mundo olvidado para Nintendo 3DS en 2016, se puso fin a una injusticia rolera y pudimos disfrutar del remake de uno de los mejores JRPG de la era , inédito en Europa. Ahora, 10 años después, llega Dragon Quest VII Reimagined, una «reinvención» del clásico juego de rol que, atención al spoiler de este análisis, es una completa maravilla.

No solo por el profundo y bellísimo «lifting» gráfico que ha sufrido el original, también por las novedades y mejoras que ha introducido, y que en cierto modo siguen lo visto en Final Fantasy VII Remake para Nintendo Switch 2. De todo eso, y mucho más, voy a hablar en este análisis de Dragon Quest VII Reimagined para Nintendo Switch 2.

Sí, porque más allá de una cara bonita, DQVII Reimagined ha intentado solucionar algunos problemas del original (acortar zonas de relleno, mejorar el sistema de profesiones de los personajes…) para que el resultado final sea un juego más ágil y acorde a los tiempos actuales y que, a la vez, sea un «vicio» difícil de dejar. ¿Lo consigue? ¿Resultan muy drásticos los cambios? Son algunas de las cosas que vamos a ver.

Vaya por delante que muchos aspectos permanecen inalterados, porque tampoco hacía falta tocarlos: es el caso de la sobresaliente traducción al castellano, que, por suerte, no ha corrido la misma suerte que los últimos lanzamientos de Square Enix, como Octopath Traveler 0 o Final Fantasy Tactics, y llega con los textos en castellano.

Pero no adelantemos acontecimientos. Square Enix nos ha dado acceso anticipado al juego antes del lanzamiento para que lo hayamos podido jugar con calma, y estos son los aspectos que voy a tratar en esta review de Dragon Quest VII Reimagined para Nintendo Switch 2 y que son extensibles a las versiones de PS5, Xbox Series X|S y PC (aunque quizá en Nintendo Switch tenga algunos cambios, como la tasa de fps, aunque NO he podido probar esa versión).

Dragon Quest VII Reimagined, una épica aventura con viajes en el tiempo
La jugabilidad de DQVII Reimagined, un clásico puesto al día
Dragon Quest VII Reimagined: un espectáculo audiovisual para re-enamorarte
Duración y dificultad de Dragon Quest VII Reimagined
Precio y ediciones de Dragon Quest VII Reimagined
La opinión de Hobby Consolas de DQIIR
Nota, lo mejor y lo peor de Dragon Quest VII Reimagined

Dragon Quest VII Reimagined, una épica aventura con viajes en el tiempo

La historia de Dragon Quest VII Reimagined permanece, en gran medida, intacta respecto al remake de 3DS, y que comienza en Bahía Boquerón, la única isla que hay en el mundo, donde vive el «héroe» y sus amigos, el príncipe Kiefer y Mariel, la hija del Alcalde. Pero sus ansias aventureras pronto les lleva a descubrir que hay «algo más».

Un templo y unas misteriosas tablillas fragmentadas son la llave para teletransportarse a otras islas que, por alguna desconocida fuerza maligna, permanecen ancladas en el pasado. Si ayudamos a sus habitantes con los problemas que los afligen, como encontrar el remedio para la transformación de sus habitantes en animales o en estatuas de piedra (entre otras cosas), conseguiremos que ese territorio se manifieste también en el presente, además de conseguir nuevos fragmentos de tablilla que nos permitirán visitar nuevas islas.

Si es la primera vez que juegas a Dragon Quest VII, puede que este bucle jugable, como los viajes al pasado, resulten algo confusos al principio, pero todo va encajando según avanzamos para darnos a conocer un plan maligno superior.

Hay más de 70 fragmentos de tablilla, y lo normal es que los vayamos encontrando tanto al avanzar en la historia, como al explorar los escenarios (revisitándolos también en el presente, por ejemplo). Lo bueno es que el juego te ayuda de diversas maneras para que avances, bien marcando en el mapa los sitios que debes visitar, bien hablando con algunos personajes que nos darán pistas.

Una de las cosas que me encantan de este esquema es que, aunque hay una historia general, cada nueva isla que visitamos es en realidad un relato independiente, con sus personajes que hablan con un dialecto propio (desde el gallego al caló, pasando por francés, italiano, árabe, el cañí…). Un soberbio trabajo de traducción que hace que visitar cada nuevo rincón sea a la vez delirante y, sobre todo, muy gracioso.

Gracioso porque no faltan vulgarismos (como Choro para referirse a un «chorizo»), juegos de palabras absurdos localizados a nuestra cultura (como llamar a un grupo de enemigos «Anne y Glaptiburu») o ver como los distintos acentos aparecen en pantalla con todos los clichés y detalles que cabría esperar: ¿un frances añadiendo una «g» a muchas palabras? Por supuesto.

Este planteamiento de «una isla, una historia», también tiene su cara negativa, y es que puede que no todas estas tramas conecten igual contigo. De hecho, hay algunas que me resultan más tontorronas… pero eso va en los gustos de cada uno. Lo que sí es innegable, es que, debajo de esa capa de humor, también toca temas serios sobre la vida, la muerte o las relaciones, aunque a menudo sea de forma ligera, algo que termina de redondear una gran historia, de esas que atrapan.

Eso sí, si vienes del juego de 3DS, no esperes reencontrarte con todo el contenido. Algunas islas han sido eliminadas por completo, como es el caso de Xochitlaycán o Providencia, se ha alterado ligeramente el orden de algunos hechos (por ejemplo, ahora conseguimos a Sir Enio después de a Jayah) y se han recortado algunas tareas para que la experiencia resulte más ágil (vencer a cuatro equipos de enemigos en lugar de 6, eliminar requisitos como encontrar X objetos… etc.).

Los cambios no acaban ahí y, por ejemplo, la visita a otras islas se ha vuelto opcional, y también ha desaparecido el casino que, dada la sensibilidad actual y las quejas contra las apuestas, lo entiendo para mantener la edad recomendada en 12 años. En su lugar encontramos un minijuego en el que debemos encontrar parejas de cartas, y podemos subirlo de dificultad para obtener mejores recompensas.

A título personal, ninguno de los cambios me parece mal: sigue siendo un juego enorme, y quienes no lo jugaran en 3DS no van a notar nada. Y si ya lo conoces, probablemente coincidas conmigo en que ahora el ritmo es mejor, más ágil y con menos «paja», aunque algunos recortes, como la historia de Capulín, no dejaba de ser simpática.

La jugabilidad de DQVII Reimagined, un clásico puesto al día

La historia no es lo único que se ha revisado con este relanzamiento, y la jugabilidad también presenta cambios y refinamientos que afectan a casi todos los apartados, aunque empezaré por el que a mí me parece más importante. Las opciones para jugar a Dragon Quest VII Reimagined como ti te de la real gana. Algo que vuelvo a aplaudir.

Al igual que Final Fantasy VII Remake Intergrade con su última actualización, DQVIIR incluye una serie de opciones que permiten modificar la experiencia para que se adapte a nuestro gusto, o esté acorde a tu habilidad. Es decir, puedes hacerlo más fácil o más difícil.

Son opciones que te permiten desde cambiar la velocidad de los combates (tres velocidades, para que los turnos y las animaciones duren más o menos) a opciones como aumentar la experiencia o los puntos de vocación que ganamos, si recuperas vida al terminar los combates, a cosas como el daño que hacemos a los enemigos… Es decir, el juego te da «herramientas» para ajustar la experiencia de juego.

Son opciones que están en el menú de justes, pero no tienes por qué tocar ninguna de ellas en ningún momento; o hacerlo de manera puntual si en algún momento lo necesitas, como por ejemplo para ahorrarte dos horas de combates para farmear experiencia y subir de nivel (lo puedes hacer bastante más rápido gracias a estas opciones).

Sinceramente, y más allá de debates sobre si los juegos deben ser o no difíciles, creo que este es el camino que deberían seguir muchos títulos, ya que me parece lo más respetuoso con el tiempo de los jugadores. No me están quitando la opción de jugarlo como sus creadores lo concibieron, me están dando la opción de jugarlo como quiera, o como mejor se adapte al momento en que me encuentro (puedo no tener tanto tiempo libre, y esto lo agiliza).

La exploración también ha mejorado sensiblemente, y no solo por la velocidad a la que nos movemos por los escenarios, cual alma que lleva el diablo. El juego sigue diferenciando entre tres mapas distintos que podemos consultar en cualquier momento: un mapamundi que nos muestra todo el archipiélago, con los nombres de las áreas visitadas e información de a dónde ir, así como un mapa de la isla en la que estamos o de la aldea o mazmorra en la que están los personajes.

Quizá el cambio más drástico es que, mientras no estamos en el interior de una aldea, en el mapa de la isla, nos podemos mover libremente entre los distintos puntos de interés, y podemos esquivar a los enemigos para evitar combates o, si somos lo suficientemente poderosos, darles una estocada y matarlos sin ni siquiera entrar en duelo, aunque ganamos menos experiencia.

De hecho, en casi todas las islas se ha introducido un enemigo especial, al que vemos en pantalla con un aura especial. Son enemigos más duros, pero que también nos dan recompensas especiales, como «corazones» que podemos equipar para obtener efectos adicionales.

Estas partes de exploración recuerdan, en gran medida, a juegos como