Daniel Beguería, ingeniero de obra, sobre la mejor forma de ocultar el router WiFi: «Funcional, discreta y preparada para una buena conexión; no se va a ver nada y queda muy chulo»
Roger Casadejús PérezFull stack web developer y SEO + miembro del blueteam en ciberseguridad web
Una nueva perspectiva sobre la ubicación del router
Al hacer una reforma o amueblar la vivienda, el router suele convertirse en un obstáculo para la decoración. Los instaladores, en muchas ocasiones, lo ubican en la entrada de casa. Este punto rompe la estética del recibidor y deja un enredo de cables a la vista. Esta ubicación no solo afecta a la apariencia del hogar. También plantea problemas que van más allá de lo visual. Encerrar el enrutador en la entrada dificulta que la señal WiFi llegue con buena potencia a las estancias más alejadas y genera dudas sobre su ventilación.
La solución de daniel beguería
Para resolver estos inconvenientes, el ingeniero Daniel Beguería ha compartido una opción ingeniosa para ocultar el router sin perder rendimiento. Su método implica trasladar la conexión principal al salón mediante un espacio a medida que integra los equipos de red. Esto permite que la distribución de la conexión a Internet sea más eficiente, y al mismo tiempo, que la estética del hogar se mantenga intacta.
Un hueco detrás de la tele
La alternativa propuesta por Beguería consiste en preparar un nicho en la pared situado detrás del televisor. En la vivienda mostrada por él, este espacio se diseñó inicialmente para colocar un repetidor WiFi, especialmente porque la zona presentaba dificultades para que la señal llegase correctamente. Sin embargo, dicho hueco también puede utilizarse para instalar el router. La idea resulta especialmente interesante porque permite mantener los equipos de red fuera de la vista. Y en este proceso, no se renuncia a la distribución cableada de internet por el resto de la vivienda.
Ventajas estéticas y funcionales
Al ocultar el router detrás del televisor, se logra que el dispositivo y buena parte del cableado desaparezcan de la zona visible. Así, la instalación queda mucho más integrada en la decoración del hogar. Además, la opción de Beguería se presenta como una solución funcional y estéticamente agradable a la vez.
La importancia del switch
Mover el router no significa que haya que modificar por completo la instalación de telecomunicaciones de la vivienda. La caja situada en la entrada continúa teniendo una función importante. Allí permanece el switch, un dispositivo que permite distribuir la conexión de red mediante cable hacia las diferentes estancias de la casa. Así, el router puede trasladarse al nicho situado detrás del televisor mientras el switch permanece en el punto donde se encuentra la instalación principal.
Conservando la infraestructura de red
Esta configuración permite mantener la infraestructura de red y al mismo tiempo liberar la entrada del router. El espacio detrás del televisor puede, además, conservarse como área para instalar posteriormente un repetidor, en caso de que se necesite mejorar la cobertura inalámbrica. Cada detalle cuenta cuando se trata de crear un hogar funcional y cómodo.
Diseño y funcionalidad
La propuesta de Beguería plantea una cuestión que a menudo queda en segundo plano al momento de instalar Internet: la ubicación del router. Este aspecto también puede formar parte del diseño de una vivienda. Sin embargo, esconder el router no implica que se deba colocar en cualquier sitio. Es vital que el espacio esté diseñado para alojar el equipo y permitir una instalación adecuada. Deben considerarse aspectos como la cobertura WiFi y la posibilidad de acceder al dispositivo cuando sea necesario.
Maximizar el espacio sin comprometer la señal
La solución no se trata simplemente de ocultar el router detrás de una pared. La clave está en aprovechar la instalación existente. A través de la propuesta de Beguería, el switch permanece en la caja de telecomunicaciones, mientras que el router se lleva a un espacio preparado detrás del televisor. De este modo, la vivienda no solo sigue conectada, sino que los equipos quedan mucho menos visibles, contribuyendo así a un ambiente más ordenado.
