Menú Cerrar

Gollum: historia, origen y curiosidades del personaje más trágico de El señor de los anillos

Video preview

Ver el perfil de Roger en Linkedin Roger Casadejús Pérez
Full stack web developer y SEO + miembro del blueteam en ciberseguridad web


¿Quién es Gollum? Origen e historia de Sméagol

Antes de ser Gollum, fue Sméagol. Y ese matiz importa mucho. Sméagol pertenecía a la rama de los Fuertes, una variedad de hobbits vinculada a los ríos, que vivía cerca de los Campos Gladios. No era un monstruo salido de una cueva desde el principio. Era un hobbit del pueblo ribereño, con familia, costumbres y un lugar en el mundo.

El punto de ruptura llega el día de su cumpleaños. Su pariente Déagol encuentra un anillo dorado en el lecho del Anduin después de ser arrastrado por un pez. Sméagol lo ve y lo desea al instante. Lo quiere como regalo. Déagol se niega. Entonces Sméagol lo estrangula. Así, de forma seca y brutal, empieza una de las caídas más terribles de toda la obra de Tolkien.

Aquí está una de las grandezas del personaje: Gollum nace de un crimen íntimo, no de una guerra épica. No hace falta un ejército ni un dragón. Basta un deseo pequeño, feo y muy reconocible: “lo quiero porque sí”. Tolkien entendía muy bien que el mal no siempre entra haciendo ruido.

Después del asesinato, Sméagol usa el Anillo Único para espiar, robar y molestar a los suyos. Su propia familia acaba rechazándolo. Lo llaman “Gollum” por ese ruido desagradable que hace con la garganta. Desterrado, termina refugiándose en las profundidades de las Montañas Nubladas, donde el Anillo prolonga su vida durante siglos mientras deforma su cuerpo y despedaza su mente.

La corrupción del Anillo Único: cómo Sméagol se convirtió en Gollum

La transformación de Sméagol en Gollum es una de las representaciones más potentes de la corrupción en la fantasía moderna. No ocurre de golpe. No hay un “antes bueno, después malo” tan simple. Hay desgaste. Hay obsesión. Hay una dependencia enfermiza hacia el Anillo Único, al que llama “mi tesoro” como si fuera amante, dios y droga al mismo tiempo.

El Anillo alarga su vida, pero esa falsa bendición sale carísima. Sméagol deja de ser solo un individuo y se convierte en un campo de batalla. Ama el Anillo y lo odia. Lo necesita, pero también sufre por él. Ama y odia su propia identidad de la misma forma. Ahí está la tragedia real de Gollum: no puede vivir con el Anillo y tampoco puede imaginarse sin él.

Su físico refleja esa ruina interior. Ojos enormes adaptados a la oscuridad. Cuerpo encogido. Movimientos casi anfibios. Piel pálida. Fuerza sorprendente pese a su apariencia famélica. Tolkien convierte la corrupción moral en algo visible. Gollum parece una criatura salida de una pesadilla húmeda, mitad hobbit arruinado, mitad animal de cueva.

Y luego está su forma de hablar. Ese lenguaje roto, siseante, plagado de plurales deformados y de referencias a sí mismo en tercera persona, no es solo un recurso llamativo. Es el sonido de una mente partida. Sméagol y Gollum no son exactamente dos personas distintas, pero sí dos impulsos en guerra constante. Una parte todavía quiere afecto. La otra solo quiere poseer, esconderse y devorar.

Personalmente, creo que aquí Tolkien fue brillante de una forma casi cruel: Gollum no da miedo porque sea completamente monstruoso, sino porque conserva restos de persona. Y eso lo hace muchísimo más incómodo.

Gollum en la historia de la Tierra Media: su papel clave en la destrucción del Anillo

Si solo miramos la superficie, Gollum parece un secundario incómodo que complica el viaje de Frodo y Sam. Pero en realidad es una pieza decisiva en la historia de la Tierra Media. Sin Gollum, el Anillo no habría sido destruido.

Primero aparece en El Hobbit, viviendo en una isla dentro de un lago subterráneo bajo las Montañas Nubladas. Allí se cruza con Bilbo Bolsón en el célebre juego de acertijos. Esa escena no solo es mítica por tensión y atmósfera. También porque marca el instante en que el Anillo cambia de manos. Bilbo lo encuentra, Gollum lo pierde, y desde entonces lo perseguirá durante el resto de su vida.

Años después, en El Señor de los Anillos, Gollum busca el rastro de Bilbo y termina llegando incluso a Mordor. Allí es capturado y torturado. Sauron obtiene dos datos vitales: “Baggins” y “Shire”. Más tarde, Gollum escapa, lo capturan Aragorn y Gandalf lo interroga. Su recorrido por la historia es un caos constante, pero un caos con consecuencias enormes.

Cuando sigue a la Comunidad y luego a Frodo y Sam, se convierte en algo muy peculiar: guía, amenaza, espejo y aviso de futuro. Frodo ve en Gollum una posible versión de sí mismo. Sam ve una alimaña traicionera. Ambos tienen razón.

Frodo decide tratarlo con compasión. Ese gesto, heredado de la piedad que Bilbo ya mostró antes, es uno de los grandes hilos morales de Tolkien. Gollum promete ayudarles y los conduce por los Pantanos Muertos, hasta la Puerta Negra y después hacia Cirith Ungol. También los traiciona, claro, entregándolos prácticamente a Ella-Laraña para intentar recuperar el Anillo.

Pero incluso esa traición forma parte del desenlace. En el Monte del Destino, cuando Frodo ya no puede resistir más y reclama el Anillo para sí, Gollum interviene. Lucha con él, le arranca el dedo y recupera su “tesoro”. Luego cae al fuego con el Anillo Único y provoca su destrucción.

Ese final es durísimo y perfecto. Frodo fracasa en el último segundo. El héroe no remata la misión por pura voluntad. Es Gollum, el ser más roto de todos, quien termina completando la caída del Anillo. A mí siempre me ha parecido uno de los finales más valientes de la fantasía: no premia al héroe impecable, sino que reconoce que el mal absoluto deja cicatrices incluso en los mejores.

Gollum vs otros personajes trágicos de la ficción

Comparar a Gollum con otros grandes personajes trágicos de la cultura pop es una delicia friki. Porque sí, hay monstruos memorables. Pero no todos tienen la misma densidad dramática.

Con Anakin Skywalker comparte la caída por corrupción interior. Ambos son consumidos por una fuerza que explota su miedo y su deseo. La diferencia es que Anakin cae desde lo grandioso: es elegido, poderoso, central. Gollum cae desde lo pequeño. Y ahí está su fuerza. Su tragedia no es la de un héroe galáctico, sino la de alguien vulgar que no supo resistir una tentación concreta. En cierto modo, eso lo hace más inquietante.

Con Goldfinger la comparación es más simbólica. Los dos están dominados por la obsesión material, por el brillo de lo precioso. Pero Goldfinger es exceso, estilo y codicia de villano clásico. Gollum, en cambio, es posesión enfermiza en estado puro. Goldfinger quiere riqueza. Gollum necesita el Anillo como si fuera una extensión de su alma podrida.

Con el Joker comparte algo clave: la deformación de la identidad y una relación enfermiza con el caos. Pero el Joker suele disfrutar del derrumbe moral. Gollum no. Gollum sufre. Se arrastra. Llora. Duda. Tiene momentos en los que Sméagol casi regresa. Y ese “casi” es devastador.

Mi opinión aquí es clara: como personaje trágico Tolkien construyó algo más potente que muchos villanos modernos. Gollum no es cool, no es glamuroso, no queda bien en un póster épico. Precisamente por eso funciona tanto. Es feo por fuera y por dentro, pero todavía conserva un resto de compasión posible. Esa mezcla es dinamita narrativa.

Curiosidades de Gollum que quizás no conocías

Una de las curiosidades más llamativas es que en la primera edición de El Hobbit, Gollum era menos dependiente del Anillo de lo que hoy recordamos. Tolkien reescribió esa parte después, cuando desarrolló a fondo la importancia del Anillo Único en El Señor de los Anillos. Esa revisión convirtió la antigua versión en una especie de mentira contada por Bilbo.

Su nombre también tiene mucha miga filológica. Se ha relacionado con raíces nórdicas vinculadas al oro o a lo precioso, y también se ha comparado con “golem”, la criatura del folclore judío. Tolkien nunca dejaba un nombre importante al azar.

Sméagol y Déagol tienen nombres con resonancias del inglés antiguo. No es decorado lingüístico. Tolkien estaba construyendo capas históricas incluso en detalles que muchos lectores pasan por alto.

Otra curiosidad brutal es su edad. Gracias al Anillo, Gollum vive alrededor de seis siglos. Para un hobbit, eso es una aberración biológica. No está vivo de forma natural. Está retenido por la influencia del Anillo, como si su existencia hubiera quedado atascada.

En las películas de Peter Jackson, Andy Serkis convirtió a Gollum en una revolución técnica y actoral. Su trabajo de captura de movimiento no solo fue impresionante para la época. También hizo que la dualidad Sméagol/Gollum resultara creíble, dolorosa y muy humana. La escena en la que discute consigo mismo en Las dos torres sigue siendo una barbaridad.

Y un detalle delicioso: el famoso sonido gutural de Gollum en pantalla se inspiró en el ruido de un gato expulsando una bola de pelo. Muy poco épico. Muy apropiado.

Los mejores productos de Gollum en Amazon

Si Gollum te fascina tanto como a media fandom de Tolkien, el merchandising da muchísimo juego. Hay figuras coleccionables con su pose encorvada y mirada enfermiza, camisetas con el mítico “my precious”, réplicas del Anillo Único, tazas, pósters y hasta piezas de exposición que quedan espectaculares en una estantería friki de nivel. Merece la pena echar un vistazo a los productos oficiales de Gollum en Amazon, sobre todo si buscas regalo para un fan de El Señor de los Anillos o quieres darte un capricho digno de Mordor. Mi recomendación: prioriza figuras bien esculpidas y réplicas del Anillo con buenos acabados. Ahí es donde suele estar el verdadero tesoro.

FAQ sobre Gollum

¿Quién era Gollum antes de convertirse en esa criatura?
Gollum era Sméagol, un hobbit de la rama de los Fuertes que vivía cerca de los Campos Gladios. Su transformación empezó cuando asesinó a Déagol para quedarse con el Anillo Único.

¿Por qué Gollum dice “mi tesoro”?
Porque ve el Anillo Único como su posesión más valiosa, casi como una extensión de sí mismo. Esa expresión resume su obsesión, su dependencia y su locura.

¿Gollum sale en El Hobbit?
Sí. Gollum aparece en El Hobbit y protagoniza una de las escenas más recordadas del libro: el duelo de acertijos con Bilbo Bolsón en las profundidades de las Montañas Nubladas.

¿Gollum es malo o da pena?
Las dos cosas. Es cruel, traicionero y peligroso, pero también es un personaje trágico Tolkien de manual. Su historia está marcada por la corrupción, la soledad y una redención que casi llega demasiado tarde.

¿Fue Gollum quien destruyó el Anillo Único?
Sí, aunque de forma indirecta y caótica. En el Monte del Destino le quita el Anillo a Frodo y cae al fuego con él. Sin esa intervención, la misión probablemente habría fracasado.

Gollum sigue siendo uno de los personajes más fascinantes de El Señor de los Anillos porque nunca es simple. Es víctima y verdugo. Es aviso y herramienta del destino. Es Sméagol susurrando desde el fondo y Gollum enseñando los dientes en la superficie. Pocos personajes de fantasía aguantan una lectura tan profunda y siguen resultando tan memorables. Por eso su figura sigue viva en libros, películas y coleccionismo. Si te ha picado otra vez el veneno de la Tierra Media, este es un gran momento para sumarte a la caza del tesoro y echar un ojo a figuras, réplicas y merchandising oficial de Gollum que merezcan un hueco en tu balda friki.