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Gemini y ChatGPT coinciden: el truco para identificar a una persona manipuladora antes de que intente convencerte de algo

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Gemini y chatgpt coinciden: el truco para identificar a una persona manipuladora antes de que intente convencerte de algo

La sensación de ser convencido

Todos hemos salido de una conversación con la sensación de haber aceptado algo que no nos encajaba del todo. A veces lo atribuimos a que nos han liado, pero si lo piensas bien, suele haber un momento antes en el que la cosa ya iba en esa dirección. Es ahí donde comienza a surgir la manipulación, aunque a menudo no nos damos cuenta en el momento.

Las IAs Gemini y ChatGPT ofrecen una perspectiva interesante sobre cómo detectar a esas personas que intentan manipularnos. Ambas coinciden en que no es tanto el discurso en sí, sino la manera en que se prepara el terreno para que decir que no se convierta en una tarea difícil.

Las dinámicas de la manipulación

Cuando se plantea la manipulación como un problema cotidiano y no solo como un fenómeno extremo, las respuestas de Gemini y ChatGPT se centran en dinámicas reconocibles. Ambos modelos destacan que una persona manipuladora generalmente dedica tiempo a medir el terreno. Se interesa por tus problemas y miedos, pero no con la intención de comprenderte. Su objetivo es detectar qué tecla puede tocar más adelante.

Este proceso suele involucrar dos fases muy claras. Primero, el manipulador lanza preguntas abiertas que a simple vista parecen inofensivas: “¿Cómo llevas el trabajo?”, “¿Qué te preocupa?”, “¿Qué tal con tal persona?”. Luego, una vez que has compartido tus pensamientos, el manipulador hace una reformulación selectiva de tus palabras. Tus propias quejas se transforman en argumentos, y lo que inicialmente planteaste como un peso se convierte en un punto de apoyo que el otro utiliza para empujarte hacia una dirección específica.

La clave está en la dirección de la conversación

Un truco útil que se repite en las descripciones de las IAs es dejar de poner atención únicamente en el gran momento de la conversación. Es fundamental observar lo que sucede justo antes. Una persona manipuladora no se limita a exponer una idea y esperar tu respuesta. Necesita preparar el contexto de tal forma que rechazar su propuesta te resulte incómodo.

En la práctica, esto se manifiesta en conversaciones donde el interés por tu estado emocional dura solo lo que tardan en convertirlo en tu contra. Te preguntan cómo te sientes sobre algo y, en cuanto respondes, esa respuesta se utiliza para generar un sentido de deber o culpa. “Con todo lo que te cuesta quedar mal con tu jefe…”, “Con lo importante que es para ti que el grupo esté unido…”, “Con lo que has repetido que no quieres decepcionar a tu familia…”.

Fijarse en este giro es esencial. Si notas que alguien está recopilando información sobre tus puntos débiles y la reutiliza de inmediato para encauzar la conversación, es probable que estés ante un intento de manipulación.

Ejemplos en diferentes contextos

La manipulación puede presentarse en varias esferas de la vida. En el trabajo, por ejemplo, ese compañero que primero te pregunta cómo te va, qué tan abrumado te sientes y luego, justo después, te pide un favor que en realidad es que hagas su trabajo, está utilizando esa información para convencerte.

Entre amigos, la manipulación a menudo se disfraza. Imagínate a alguien que insiste en recordar todo lo que ha hecho por el grupo o por ti, justo antes de proponerte un plan que no te apetece o un gasto que no encaja en tu presupuesto. Las emociones juegan un papel crucial en estos escenarios.

En el ámbito familiar o de pareja, el recorrido puede comenzar con un “solo quiero entender cómo te sientes” y terminar en un “si de verdad te importara, harías esto por mí”. Aquí, el salto del interés a la condición es lo que marca la diferencia. No es solo que alguien quiera saber cómo estás; lo preocupante es que use esa información para colocarte en una posición donde cualquier negativa pueda implicar culpa o falta de cariño.

Convencer y manipular son diferentes

Es importante señalar que intentar influir en alguien es parte de cualquier relación. Todos queremos que amigos, pareja o compañeros comprendan nuestro punto de vista, y es normal argumentar y defenderlo. Sin embargo, la diferencia clave radica en lo que sucede cuando la otra persona dice que no. Cuando el objetivo es convencer, un “no” abre la puerta a un desacuerdo, pero no pone automáticamente en duda tu valor, lealtad o afecto.

Gemini y ChatGPT brindan claridad al respecto: la manipulación necesita que el “no” se convierta en una amenaza emocional. El truco para detectar a tiempo a alguien que va por ese camino no reside en analizar discursos elaborados ni buscar etiquetas complicadas. Es mucho más sencillo. Basta con prestar atención a lo que esa persona hace con la información que le compartiste sobre ti.

Si utiliza esa información para entenderte, la conversación puede volverse difícil, pero será honesta. Si, por el contrario, la convierte en una herramienta de presión, es momento de poner distancia antes de que te manipule.

Reflexionando sobre la manipulación

Los expertos en relaciones humanas siempre han sabido que la manipulación puede ser sutil. A menudo se encuentra de forma encubierta en interacciones cotidianas. Ya sea en una conversación de trabajo, con amigos que intentan influir en nuestra decisión o incluso dentro de la familia, es fundamental estar atentos a esas señales. Las preguntas inofensivas pueden ocultar una agenda más profunda.

Así, la próxima vez que sientas esa incomodidad al decir que no, recuerda las claves que aportan Gemini y ChatGPT. Estar alerta al contexto previo y a cómo se transforma la conversación puede salvarte de caer en su juego. Te permitirá identificar a quienes buscan aprovechar tus vulnerabilidades, antes de que logren convencerte de lo que no deseas.

El camino hacia relaciones más saludables

Interacciones más sanas se construyen sobre bases de honestidad y respeto. Identificar patrones manipulativos puede ayudarte a establecer límites claros. Es un paso hacia relaciones más transparentes, donde la comunicación se basa en el entendimiento genuino, sin agendas ocultas y sin la necesidad de usar la vulnerabilidad del otro en su beneficio.

Siempre es un reto, pero aprender a detectar esas dinámicas no solo te protegerá. También puede nutrir la salud de tus relaciones personales y profesionales. La manipulación puede ser común, pero el poder de elegir qué permites en tu vida está en tus manos.

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