Qué ver en cines: El beso de la mujer araña
Roger Casadejús PérezFull stack web developer y SEO + miembro del blueteam en ciberseguridad web
Qué ver en cines: El beso de la mujer araña
Top Gun (Ídolos del aire)
Cuarenta años después de su estreno original, Top Gun vuelve a los cines convertida ya en una pieza de museo pop. La película dirigida por Tony Scott en 1986 no solo lanzó definitivamente al estrellato a Tom Cruise, sino que definió una forma de entender el cine comercial norteamericano: velocidad, adrenalina, romance, música pegadiza y aviadores imposibles. Vista hoy, la película conserva intacta esa mezcla de ingenuidad y magnetismo que convirtió a Pete “Maverick” Mitchell en un icono generacional.
El entrenamiento de pilotos de élite, la rivalidad masculina, la épica militar y la estética videoclipera siguen funcionando como una cápsula perfecta de los años ochenta. El reestreno llega además impulsado por el enorme éxito reciente de Top Gun: Maverick, que devolvió a la actualidad a una saga que parecía enterrada en la nostalgia. Volver ahora a la original permite comprobar cómo Hollywood construía héroes antes de la era digital: con carisma, testosterona y una banda sonora que todavía hoy resulta imposible escuchar sin levantar la vista hacia el cielo.
Jugada maestra
El británico John Patton Ford dirige uno de esos thrillers contemporáneos que buscan combinar tensión psicológica, diálogos afilados y personajes moralmente ambiguos. Glen Powell, cada vez más asentado como uno de los rostros más sólidos del nuevo Hollywood comercial, encabeza un reparto en el que también aparecen Margaret Qualley, Ed Harris, Jessica Henwick y Zach Woods. La película se mueve entre el drama criminal y el cine de estafas sofisticadas.
Ford apuesta por una narración seca y contenida, donde cada conversación parece esconder una amenaza y cada personaje juega una partida distinta. Powell demuestra que puede sostener algo más que superproducciones de acción, mientras Margaret Qualley aporta esa mezcla de fragilidad y misterio que tan bien maneja en pantalla. La presencia de Ed Harris, siempre imponente, termina de dar gravedad a un relato que bebe del mejor thriller norteamericano de los noventa. Jugada maestra no pretende reinventar el género, pero sí recuperar ese placer casi clásico de las películas donde importa tanto lo que se dice como lo que se calla.
Hokum
El cine de terror irlandés continúa creciendo y encontrando una personalidad propia alejada del susto fácil. Hokum llega precisamente desde esa tradición: atmósferas húmedas, folklore inquietante y personajes atrapados entre la culpa y lo sobrenatural. La película apuesta por un terror pausado, más cercano al malestar emocional que al sobresalto constante. Los paisajes rurales, la niebla y el silencio se convierten aquí en parte fundamental del relato.
Irlanda vuelve a demostrar que sabe convertir sus mitos y su clima en una herramienta cinematográfica tremendamente eficaz. Lejos del modelo de franquicia hollywoodiense, Hokum juega la carta del misterio y la incomodidad progresiva. Es una película que parece interesada en perturbar más que en impresionar, y precisamente ahí encuentra su mayor virtud. Para los aficionados al terror atmosférico y al cine europeo de género, probablemente sea uno de los títulos más sugerentes de la semana.
El beso de la mujer araña
Bill Condon regresa al gran melodrama con el musical El beso de la mujer araña, nueva adaptación de la célebre historia creada por Manuel Puig. Jennifer Lopez y Diego Luna encabezan una película que mezcla emoción, música y tensión política en una propuesta claramente orientada al lucimiento interpretativo. Condon, especialista en relatos de personajes intensos y emocionalmente vulnerables, apuesta aquí por una puesta en escena elegante y clásica.
Jennifer Lopez encuentra uno de esos papeles diseñados para explotar su presencia magnética, mientras Diego Luna aporta humanidad y contención a un relato atravesado por el deseo, la identidad y la imaginación como refugio. La película abraza sin complejos el melodrama y el artificio musical, algo poco habitual en la cartelera contemporánea. Precisamente por eso tiene algo de rara avis dentro de los estrenos actuales: una obra grande en emociones y ambición estética. Más allá de premios o expectativas comerciales, El beso de la mujer araña parece decidida a reivindicar el poder del cine sentimental cuando está sostenido por intérpretes capaces de entregarse por completo.
Movida celestial
Aziz Ansari dirige y protagoniza Movida celestial, una comedia estadounidense que combina sátira social, humor absurdo y situaciones deliberadamente incómodas. A su lado aparecen Seth Rogen y un Keanu Reeves cada vez más dispuesto a reírse de su propia imagen pública. La película juega con el caos cotidiano y los personajes desbordados por decisiones absurdas, muy en la línea de la comedia norteamericana contemporánea que mezcla neurosis urbana con comentarios sobre fama, éxito y vacío existencial.
Ansari apuesta por diálogos rápidos y situaciones imprevisibles, mientras Rogen aporta su habitual energía caótica. Reeves, convertido ya en fenómeno cultural transversal, funciona como presencia inesperada capaz de elevar cualquier escena simplemente apareciendo en pantalla. Movida celestial probablemente dividirá al público entre quienes entren en su humor autoconsciente y quienes la encuentren excesiva.
